El budismo es un medio de transformación individual y social que ofrece simplemente sus prácticas y enseñanzas a cualquier persona que desee aprender. La gente puede tomar tanto como desee – poco o mucho. Es posible practicar la meditación con el fin de obtener bienestar y sosiego o podemos querer seguir el camino budista hasta la Iluminación.

El budismo es un camino de enseñanzas prácticas. Las prácticas Budistas, como la meditación, son un medio para que uno mismo se transforme, desarrollando las cualidades de conciencia, bondad y sabiduría. La experiencia desarrollada dentro de la Tradición Budista durante miles de años creó un recurso incomparable para aquellos que desean seguir un sendero de desarrollo espiritual.

El sendero budista nos lleva a lo que se conoce como Iluminación o Budeidad.

La tradición budista debe su origen a la experiencia espiritual de Siddhartha Gautama, quien se convirtió en el Buda (el despierto, el iluminado) alrededor del año 450 A.E.C. (A.E.C. = antes de la era común).

Al Buda Gautama también se le conoce como Shakyamuni, el sabio de la tribu de los Shakyas, quien después de su iluminación en Bodh Gaya (India), pasó alrededor de 45 años viajando de un lugar a otro, predicando su doctrina a quien quisiera escucharla.

Las enseñanzas del Buda tienen por objeto llevarnos a la iluminación a través de la práctica de la ética y la meditación, así como del cultivo de la sabiduría.

A partir de las enseñanzas y del ejemplo de vida del Buda surgieron, a través de los siglos, diferentes escuelas, sistemas filosóficos, prácticas, rituales e instituciones que dieron lugar a una vasta y exquisita diversidad de manifestaciones y que actualmente se engloban bajo el término budismo.

La palabra budismo se acuñó en tiempos relativamente recientes, cuando las enseñanzas de esta tradición milenaria empezaron a darse a conocer en Europa, hacia finales del siglo XIX. En Asia central, su región de origen, al budismo se le conoce como el Dharma del Buda o el Buda-Dharma (las enseñanzas, la Verdad del Buda).El budismo surgió en la India, particularmente en la región de la cuenca del río Ganges, pero en pocas décadas ya se había expandido hacia diferentes regiones del mundo, adquiriendo carices particulares en cada lugar según las culturas que lo acogieron. Durante siglos su práctica y desarrollo se dio exclusivamente en Asia central y oriental. Sin embargo, en décadas recientes se encuentran ya practicantes e incluso grandes comunidades budistas en Europa, las Américas, Oceanía y África, en donde ha adoptado nuevas formas de expresión.

Comúnmente el budismo se considera una religión. Según algunas interpretaciones, la palabra “religión” proviene del latín religare, refiriéndose a aquello (prácticas, doctrinas, instituciones) que liga al ser humano con Dios, aquello que re-establece ese vínculo con la divinidad. Sin embargo, el budismo es una tradición que no se basa en la creencia en un creador universal, o  una divinidad esotérica. El budismo, al igual que otras religiones no teístas (como el taoísmo o el confucianismo) no supone la existencia de un Dios absoluto y, por lo tanto, no se concibe a sí misma como un medio para acceder una experiencia mística entendida en esos términos. De esta manera, ciertos pensadores no la consideran una religión, sino más bien una filosofía, o una visión de la existencia, o un camino de vida.

Habiendo dicho esto, el budismo es claramente una tradición espiritual. Además, en muchos contextos budistas se realizan prácticas de tipo devocional, o se desarrollan instituciones de tipo religioso (por ejemplo,  órdenes monásticas o laicas; monasterios; sistemas más o menos escolarizados de educación o formación espiritual), razón por la cual resulta natural que se le conciba como una religión.